Las cotizaciones para un mismo proyecto pueden ir de 25 mil a 600 mil pesos sin que ninguna sea deshonesta. La diferencia no está en el margen: está en lo que cada una entiende por “tienda en línea”.
Este desglose separa los rangos por tipo de proyecto, detalla los costos que casi nunca aparecen en la primera cotización y explica qué preguntar para comparar manzanas con manzanas.
Qué define el precio
Cinco variables explican la mayor parte de la diferencia entre presupuestos.
El tamaño del catálogo. Veinte productos simples no se comparan con dos mil referencias con variantes de talla, color y material.
El nivel de diseño. Usar una plantilla ajustada a tu marca cuesta una fracción de diseñar cada plantilla de página desde cero.
Las integraciones. Conectar con un sistema administrativo, una paquetería, un punto de venta físico o un sistema de facturación suma horas de desarrollo específicas.
La carga de contenido. Subir dos mil fichas con descripciones, fotos y atributos es trabajo real y se cobra, aunque muchas cotizaciones lo omitan.
La plataforma elegida. Cambia el costo de licencias, de desarrollo y de mantenimiento posterior, como detallamos en Shopify vs WooCommerce.
Rangos por tipo de proyecto
Tienda básica: 25,000 a 60,000 pesos
Plantilla comercial ajustada a tu identidad, hasta cincuenta productos, pasarela de pago estándar, cálculo de envío simple y capacitación para que tu equipo la administre.
Es un punto de partida válido para validar demanda o para una marca con catálogo acotado y oferta clara. No incluye integraciones ni diseño a la medida.
Tienda intermedia: 60,000 a 180,000 pesos
Diseño propio para las plantillas clave, catálogo de hasta quinientas referencias con variantes, integración de facturación, paqueterías y configuración de analítica y seguimiento de conversiones.
Aquí entra también el trabajo de arquitectura: cómo se organizan categorías, filtros y rutas de navegación. Es el rango donde cae la mayoría de los proyectos serios en México.
Tienda avanzada: 180,000 pesos en adelante
Diseño completo a la medida, catálogos grandes, integración con sistemas administrativos o de inventario en tiempo real, lógica de precios por tipo de cliente, venta multimoneda o multialmacén.
En este rango el desarrollo se parece más a un proyecto de software que a un sitio web, con etapas, ambiente de pruebas y documentación técnica.
Marketplace o comercio componible: desde 500,000 pesos
Varios vendedores, comisiones, arquitectura desacoplada entre el motor de comercio y la capa visual. Es otra categoría de proyecto, con equipo y plazos distintos.
Los costos que se olvidan
Esta lista explica la mayoría de los proyectos que terminan costando 40% más de lo cotizado:
- Fotografía y video de producto. Entre 150 y 600 pesos por referencia, según complejidad.
- Redacción de fichas. De 120 a 400 pesos por producto si se escribe con criterio de venta y de búsqueda.
- Carga de catálogo. Horas reales que alguien tiene que invertir.
- Licencias anuales de plantilla y plugins, que se renuevan cada año.
- Hosting y certificado, en el caso de plataformas autoalojadas.
- Mantenimiento mensual: actualizaciones, respaldos y soporte.
- Capacitación del equipo que va a operar los pedidos.
- Configuración de analítica y seguimiento de conversiones bien implementado.
El costo después del lanzamiento
Una tienda no termina el día que sale en línea; ahí empieza su costo recurrente.
El mantenimiento técnico va de 2,500 a 12,000 pesos mensuales según la plataforma y el volumen. Incluye actualizaciones, respaldos, monitoreo y corrección de incidencias.
A eso se suma la operación comercial: contenido, campañas y optimización continua de fichas y categorías. Una tienda sin inversión posterior al lanzamiento rara vez vende.
Una regla que funciona para presupuestar el primer año: reserva al menos el mismo monto del desarrollo para tráfico, contenido y ajustes durante los doce meses siguientes.
En qué se va el tiempo del proyecto
Saber cómo se reparte el esfuerzo ayuda a entender por qué un precio es alto o sospechosamente bajo.
La definición y la arquitectura se llevan cerca del 15%: entender el negocio, estructurar categorías, filtros y rutas de navegación antes de diseñar nada.
El diseño de interfaz, entre el 20% y el 30%, dependiendo de cuántas plantillas se hagan a la medida y de cuántas rondas de revisión se acuerden.
El desarrollo e integraciones se lleva el bloque más grande, entre 35% y 45%, y es donde las conexiones con facturación, paquetería o inventario pueden duplicar la estimación inicial.
La carga de contenido y las pruebas cierran con el resto. Es la etapa que más se subestima y la que define si la tienda abre con el catálogo completo o a medias.
Cómo comparar cotizaciones
Pide que cada propuesta especifique seis puntos y la comparación se vuelve simple.
Número exacto de productos incluidos en la carga inicial y costo por producto adicional. Plantillas de página diseñadas a la medida, especificando cuáles.
Integraciones incluidas, nombradas una por una. Rondas de revisión de diseño y qué pasa con las adicionales.
Tiempo de garantía después del lanzamiento, que debería ser mínimo de treinta días. Y propiedad del código, de los accesos y de los diseños editables.
Si una cotización no desglosa esto, no es comparable con otra que sí lo hace, aunque el número final se parezca.
Señales de alerta en una cotización
La más frecuente es la que promete “tienda profesional” a precio muy bajo sin preguntar por tu catálogo. Normalmente implica una plantilla sin ajustar y cero integraciones.
La segunda es la que no menciona analítica ni seguimiento de conversiones. Lanzar sin medición es quedarse ciego justo cuando empiezas a invertir en tráfico.
La tercera es la que no incluye garantía posterior al lanzamiento. Todo proyecto tiene ajustes las primeras semanas, cuando los usuarios reales encuentran lo que las pruebas no vieron.
La cuarta es la que cobra el dominio y los accesos a su nombre. Tu dominio, tu hosting y tus cuentas deben quedar a nombre de tu empresa desde el día uno.
Cómo reducir el costo sin degradar el resultado
Lanza con menos catálogo y crece después. Trescientas fichas bien hechas venden más que dos mil cargadas a medias.
Usa plantilla ajustada en lugar de diseño desde cero para las páginas secundarias, y reserva el diseño a la medida para inicio, categoría, ficha de producto y carrito.
Pospón las integraciones que no bloquean la venta. La facturación y el pago son indispensables; la sincronización con el sistema administrativo puede entrar en una segunda fase.
Produce la fotografía en lotes y con un mismo esquema de luz. Es el ahorro más grande disponible en catálogos medianos.
En Conqr cotizamos con alcance abierto a revisión: desglosamos qué entra, qué no y qué conviene dejar para una segunda etapa.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda en desarrollarse?
Una tienda básica, de tres a cinco semanas. Una intermedia, de ocho a doce. Una avanzada, de cuatro meses en adelante. Los retrasos casi siempre vienen de contenido pendiente del lado del cliente, no de desarrollo.
¿Es más barato hacerla yo con un constructor visual?
En licencias, sí. En resultado, depende de tu tiempo. Lo que suele fallar en los proyectos autogestionados no es el diseño: es la arquitectura de categorías, la medición y la optimización de fichas.
¿Cuánto debo invertir en publicidad al lanzar?
Un piso realista para empezar a leer datos es de 15 a 30 mil pesos mensuales durante los primeros tres meses, ajustado a tu margen y a tu ticket promedio.
¿El precio incluye las fotos de producto?
Casi nunca, salvo que esté escrito. Es el costo olvidado más caro en catálogos grandes, así que pregúntalo de forma explícita.
¿Qué pasa si quiero cambiar de agencia después?
No debería ser un problema si el código, el dominio y los accesos están a tu nombre. Verifica esa cláusula antes de firmar; es la que determina qué tan libre eres después.
¿Quieres un presupuesto con el alcance desglosado para tu catálogo? Escríbenos.
