Contratar el desarrollo de una tienda en línea sale mal cuando las dos partes creen estar hablando de lo mismo y no es así. Un proyecto de comercio electrónico tiene más piezas de las que aparecen en una propuesta de dos páginas.
Esta guía describe las fases reales, los entregables que debes exigir en cada una y los criterios con los que se construye una cotización seria.
Las fases de un proyecto de e-commerce
Fase 1: definición y arquitectura
Antes de diseñar se decide la estructura. Qué categorías existen, cómo se filtran los productos, qué atributos tiene cada ficha y qué rutas sigue alguien que llega buscando algo específico.
Esta fase incluye la definición del flujo de compra, del proceso de pago y de las reglas de envío. Cambiar esto después del desarrollo es la causa más cara de retrabajo.
Entregables: mapa de sitio, estructura de catálogo, definición de atributos y flujo de compra documentado.
Fase 2: diseño de interfaz
Se diseñan las plantillas clave: inicio, categoría, ficha de producto, carrito, proceso de pago y las páginas de contenido. Cada una resuelve un momento distinto del recorrido.
La ficha de producto merece atención desproporcionada: es donde se decide la compra y donde el 60% de los proyectos invierte menos de lo que debería.
Entregables: diseños en versión móvil y escritorio de cada plantilla, con estados de error, carga y catálogo vacío.
Fase 3: desarrollo e integraciones
Se construye el sitio, se configura la plataforma y se conectan los sistemas externos: pasarela de pago, facturación, paquetería, inventario y herramientas de medición.
Cada integración se prueba con casos reales, no solo con datos de ejemplo. Un pago que funciona en pruebas y falla en producción es el peor escenario posible de lanzamiento.
Entregables: ambiente de pruebas accesible, documentación de integraciones y bitácora de configuración.
Fase 4: carga de contenido
Subir productos con sus fotos, descripciones, atributos, precios y relaciones. Es trabajo operativo que consume más horas de las que cualquiera estima.
Define desde el inicio quién lo hace. Si lo hace tu equipo, reserva tiempo real; si lo hace la agencia, debe estar cotizado por número de referencias.
Fase 5: pruebas y lanzamiento
Pruebas de compra completa en varios dispositivos y navegadores, validación de correos transaccionales, revisión de velocidad y verificación del seguimiento de conversiones.
Entregables: reporte de pruebas, checklist de lanzamiento firmado y plan de redirecciones si se trata de una migración.
Fase 6: garantía y estabilización
Los primeros treinta días son los que revelan lo que las pruebas no vieron. Debe haber una ventana de corrección sin costo para errores atribuibles al desarrollo.
Qué debe incluir la cotización
Una propuesta completa especifica, como mínimo:
- Plataforma y versión sobre la que se construye.
- Plantillas diseñadas a la medida, nombradas una por una.
- Número de productos incluidos en la carga inicial.
- Integraciones listadas con nombre de proveedor.
- Rondas de revisión por entregable.
- Configuración de analítica y eventos de conversión.
- Capacitación y su duración.
- Garantía posterior al lanzamiento en días.
- Propiedad del código, los accesos y los archivos editables.
Lo que no esté en esa lista se va a convertir en una conversación incómoda a mitad del proyecto, casi siempre cuando ya hay fechas comprometidas.
Lo que se cotiza aparte
Hay partidas que legítimamente van fuera del desarrollo y conviene presupuestar desde el inicio.
La producción fotográfica y de video del catálogo. La redacción de fichas con criterio de venta y de búsqueda. El diseño de la identidad, si la marca aún no la tiene resuelta.
El mantenimiento mensual posterior y la inversión en tráfico. Y las licencias anuales de plantillas o plugins, que se renuevan cada doce meses.
Una propuesta honesta las menciona aunque no las cotice, porque forman parte del costo total de tener una tienda operando.
Cómo se construye el precio
El desarrollo se estima en horas por perfil: dirección de proyecto, diseño, desarrollo frontal, desarrollo de integraciones y pruebas.
Los rangos por tipo de proyecto los desglosamos en cuánto cuesta una tienda en línea en México. Sobre ese estimado se aplica un margen de contingencia, normalmente del 15% al 25%, porque todo proyecto encuentra algo no previsto en las integraciones.
Cuando una cotización llega con un número redondo sin desglose, pide la estructura. No para negociar el margen, sino para ver si alguien realmente dimensionó el trabajo.
Los errores que más encarecen un proyecto
Hay cuatro que se repiten en casi todos los proyectos que llegan a rescate.
Empezar a diseñar sin haber definido la estructura del catálogo. Cuando a mitad del diseño aparece un atributo nuevo, se rehacen plantillas ya aprobadas.
Dejar la medición para el final. La analítica y los eventos de conversión se definen antes de desarrollar, porque cambian cómo se construyen el carrito y el proceso de pago.
Aprobar diseños solo en escritorio. La mayoría del tráfico llega por móvil y los problemas de usabilidad aparecen ahí, cuando ya está desarrollado.
Subestimar el contenido. Un proyecto técnicamente terminado que no puede lanzar porque faltan fotos de la mitad del catálogo es una escena más común de lo que parece.
Cómo evaluar al proveedor antes de firmar
Pide ver dos tiendas que hayan desarrollado y que lleven al menos un año operando. No el lanzamiento: la operación sostenida.
Pregunta quién dará soporte después del lanzamiento y con qué tiempo de respuesta comprometido. Si la respuesta es vaga, el soporte va a ser vago.
Revisa si trabajan con ambiente de pruebas y control de versiones. Un proveedor que edita directo en producción va a tumbarte la tienda tarde o temprano.
Y confirma que la documentación de entrega incluya accesos, configuraciones e instrucciones de administración. Sin eso, cambiar de proveedor después se vuelve un proyecto en sí mismo.
Qué necesita la agencia de tu lado
Los proyectos se retrasan por contenido pendiente más que por desarrollo. Ten esto listo antes de arrancar:
El catálogo en una hoja de cálculo con nombres, precios, atributos y claves de producto. Las fotos, o la decisión de producirlas y con quién.
Los accesos al dominio, al hosting y a las cuentas de medición. Los datos fiscales y la cuenta del proveedor de facturación.
Las políticas de envío, devoluciones y privacidad, revisadas por quien corresponda en tu empresa. Y una persona con autoridad para aprobar, disponible durante todo el proyecto.
Ese último punto es el que más impacto tiene en el calendario. Un proyecto con tres aprobadores sin jerarquía clara duplica sus tiempos de revisión.
En Conqr arrancamos con esa lista en mano y un calendario con fechas de ambos lados, no solo del nuestro.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo toma un proyecto completo?
De cinco semanas para una tienda simple a cuatro meses o más para una con integraciones complejas. El factor que más alarga el proceso es la disponibilidad de contenido y de aprobaciones.
¿Puedo lanzar por fases?
Sí, y suele ser recomendable. Lanzar con las categorías principales y una parte del catálogo permite empezar a vender y a aprender mientras se completa el resto.
¿Qué pasa si quiero cambios a mitad del proyecto?
Se manejan como solicitudes de cambio, con su propio estimado de horas y su impacto en el calendario. Un proyecto sin ese mecanismo termina en fricción o en alcance desbordado.
¿Necesito migrar mi contenido anterior?
Si ya tienes un sitio con tráfico, sí, con un mapeo de URLs y redirecciones una a una. Omitir ese paso es la razón más común de caídas fuertes de tráfico tras un relanzamiento.
¿Quién se queda con el código?
Tú, si está escrito en el contrato. Pídelo explícitamente, junto con los archivos de diseño editables y los accesos a todos los servicios contratados a tu nombre.
¿Quieres que revisemos el alcance de tu proyecto antes de que cotices con alguien? Hablemos.
